Yemen: el conflicto olvidado y sus niños olvidados

Desde 2014, Yemen se encuentra sumido en una crisis humanitaria a causa de ataques indiscriminados y bombardeos por parte de fuerzas gubernamentales, rebeldes Houthis y la coalición encabezada por Arabia Saudí que está afectando diariamente y de manera desproporcionada al país y a sus civiles.

Con más de 5,564 personas asesinadas desde el estallido de la crisis, de las cuales más de la mitad son civiles y otras 26,568 heridas, la crisis humanitaria en Yemen ha alcanzado proporciones épicas. El jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja, Peter Maurer, declaró que Yemen, tras cinco meses de guerra civil, se veía como Siria después de cinco años.

800px-akhdam_children_taizz-mathieu-gecc81non

Créditos de la fotografía: Mathieu Génon

Comprender el conflicto

La República de Yemen es un país joven que surgió de la unificación, en 1990, de la República Árabe de Yemen y la República Popular Democrática de Yemen. Con el paso del tiempo, la historia de Yemen se ha visto alterada por rivalidades entre tribus locales, el auge de movimientos secesionistas, la interferencia extranjera y la presencia de Al-Qaeda en su territorio, pero desde 2011 la situación en el país ha empeorado.

Ha sido difícil mantener la unidad en el país, ya que distintos grupos han empezado a sublevarse contra el gobierno, especialmente el movimiento Houthi, que llevó al expresidente Ali Abdullah Saleh a huir del país y a renunciar a sus funciones en 2011.

airstrike-irin

En 2012 lo sustituyó el presidente Abd Rabbuh Mansur al-Hadi, que planea volver a redactar la constitución y dividir el país en seis regiones. Sin embargo, el movimiento Houthi exige una mayor autonomía y, por lo tanto, discrepa de este proyecto.

A principios de 2014, el movimiento Houthi inició diferentes revueltas en la costa oeste y en el sur del país. Finalmente, tomó posesión de la capital en septiembre de 2014 y derrocó al gobierno en enero de 2015. Desde 2015, el movimiento Houthi ha tomado el control de toda la parte oeste de Yemen, que es la parte más poblada del país.

Cuando los Houthis derrocaron al gobierno, el presidente Mansur al-Hadi huyó a Arabia Saudí. Al día siguiente, Arabia Saudí puso en marcha una operación militar denominada “Operación Tormenta Decisiva”, dirigida por una coalición formada por nueve Estados árabes: Arabia Saudí, Egipto, Jordania, Sudán, Qatar, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Marruecos.

La intervención de Arabia Saudí podría interpretarse como un intento de proteger su frontera meridional con Yemen. Sin embargo, su intervención debería considerarse desde una perspectiva global. De hecho, Yemen es el punto de presión dentro de un tipo de “zona de guerra fría” que enfrenta a Arabia Saudí y a la República Islámica de Irán. Irán está acusado de proporcionar material y de apoyar al movimiento Houthi, mientras que Arabia Saudí e Irán han estado enfrentados durante años; Yemen parece ser el terreno perfecto para poner fin a cualquier influencia que tenga Irán en esta área.

Todas las partes implicadas en el conflicto han iniciado ataques indiscriminados contra civiles así como contra infraestructuras civiles. La situación se ha convertido rápidamente en una grave crisis humanitaria, que finalmente llevó a la ONU, en febrero de 2015, a pedir a las partes “rechazar el uso de la violencia para alcanzar objetivos políticos y evitar la provocación y actos unilaterales que deterioren la transición política”.

La crisis humanitaria olvidada

Yemen, uno de los países más pobres de Oriente Medio y también uno de los países más pobres del mundo, se ha visto afectado por una grave crisis humanitaria durante los últimos dos años. Lamentablemente, la crisis yemení ha recibido muy poca atención en los medios. La destrucción de ciudades e infraestructura básica, así como las numerosas restricciones y sanciones impuestas por la colación liderada por Arabia, ha dado como resultado que más de 21 millones de personas estén privadas de recursos esenciales.

yemen-irin

La población de Yemen es de 26.7 millones, de los cuales 21 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, cifra que ha aumento un 33% desde 2014. Habitualmente, Yemen importa más del 90% de sus alimentos; con el embargo naval y las numerosas sanciones, sólo se está consiguiendo una parte de las importaciones, lo que ha dado lugar a una grave escasez de alimentos y a un aumento de los precios.

Además, la escasez de combustible y el daño a los mercados y carreteras han dificultado la distribución de alimentos. Desde el inicio de la guerra civil el año pasado, más de 12.9 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria, mientras que ha habido un aumento de un 52% en el número de personas sin acceso a agua potable o saneamiento, con más de 20 millones de personas afectadas. Esto ha generado un aumento en la propagación de enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera. Asimismo, en muchas áreas han dejado de funcionar las plantas de tratamiento de aguas residuales y recogida de residuos sólidos, lo que pone en riesgo de enfermedades diarreicas a más de 2.5 millones de niños.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, ha afirmado que más de 100,000 personas han huido de Yemen desde el pasado marzo de 2015, de las cuales 40,000 son ciudadanos yemeníes, mientras que el resto son ciudadanos de varios países del cuerno de África que eran inmigrantes y refugiados en Yemen. Los principales países que están acogiendo refugiados yemeníes actualmente incluyen a Somalia, a donde han llegado más de 28,000 personas, Yibuti, Arabia Saudí y Etiopía.

Los niños se llevan la peor parte de los enfrentamientos de los adultos en Yemen

yemen_infographic-save-the-children

En el contexto del conflicto armado en Yemen, es mucho más probable que las víctimas sean civiles (principalmente mujeres y niños) que soldados. Desde la intensificación de los combates en marzo de 2015, los niños se han llevado la peor parte del conflicto armado. Según la ONU, el 73% de las muertes y lesiones infantiles durante el segundo trimestre de 2015 fueron provocadas por los ataques aéreos de la coalición liderada por Arabia, mientras que el 18% de las muertes infantiles y el 17% de las lesiones infantiles se atribuyen a las fuerzas Houthi. La ONU calcula que aproximadamente 747 niños han perdido la vida, mientras que 1,108 han sufrido lesiones y más de 724 han sido reclutados por las fuerzas armadas y los grupos rebeldes durante el conflicto armado en Yemen.

En la actualidad, casi 10 millones de niños, que conforman el 80% de la población menor de 18 años del país, necesitan asistencia humanitaria urgente. El sistema sanitario de Yemen siempre ha sido frágil, pero la escasez actual de medicinas y suministros médicos ha dejado a más de 15 millones de personas con la necesidad de atención médica básica.

Según un informe de UNICEF publicado en agosto de 2015, aproximadamente 590,000 embarazadas que viven en las zonas de conflicto más afectadas tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones durante el embarazo y el parto, ya que no pueden acceder a instalaciones médicas. Además, han sido atacados hospitales y clínicas por todo Yemen (en una serie de ataques que infringen las normas del derecho internacional humanitario).

En la actualidad, 1.8 millones de niños ya están perdiendo educación, con el cierre de al menos 3,600 escuelas y los daños en más de 400 escuelas desde marzo de 2014. Otras 346 escuelas están inutilizables: 23 han sido ocupadas por grupos armados, mientras que 317 están alojando familias desplazadas internamente.

La respuesta de la Comunidad Internacional

El 15 de febrero de 2015, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 2201, que condenaba la toma de control de la capital, Saná, por parte de los Houthi en septiembre de 2014, exigía la retirada de sus fuerzas de las instituciones gubernamentales y les instaba a comprometerse con la ONU para apoyar la transición política de una manera pacífica.

Después, la ONU emitió la Resolución 2216 del Consejo de Seguridad de la ONU el 14 de abril de 2015, que pedía el fin de la violencia en Yemen y establecía un embargo de armas a los Houthi y las fuerzas leales al expresidente Saleh.

La intervención de la ONU en Yemen ha sido criticada en varios niveles. En primer lugar, no se ha implementado ninguna de las Resoluciones del Consejo de Seguridad en el país, ni por los Houthi ni por otras partes implicadas en el conflicto. Ninguno de los bandos ha tomado medida alguna para detener los ataques en las áreas civiles ni para proporcionar asistencia humanitaria a la población vulnerable.

Además, no se han puesto en práctica las sanciones (que incluyen un embargo de armas y la prohibición de viajar al extranjero) impuestas a los líderes Houthi. El embargo de armas dio lugar a la toma de control Houthi de la importante ciudad portuaria de Adén; ahora, controlan la entrada de mercancías, incluyendo suministros médicos, alimentos y otros recursos necesarios. International Crisis Group señaló en un informe en marzo de 2015 que la ONU ya no tenía “influencia suficiente para fomentar o hacer cumplir los acuerdos”.

Asimismo, la intervención de la ONU sólo se ha dirigido contra los Houthi; la ONU no ha tomado ninguna medida contra las acciones de las fuerzas de la coalición que, periódicamente, inician ataques en áreas pobladas y contra edificios protegidos. Por último, no se ha tomado medida alguna para garantizar la asistencia humanitaria a los civiles afectados.

photo-unicefmohammed-hamoud

Principales retos

El conflicto armado en Yemen amenaza con convertirse en otra guerra subsidiaria entre Arabia Saudí e Irán. Además, los enfrentamientos entre los rebeldes Houthi y el gobierno del presidente al-Hadi amenaza aún más con dividir la sociedad yemení en líneas tribales y sectarias.

La falta de financiamiento y los problemas de acceso han afectado el trabajo de más de 70 organizaciones humanitarias en Yemen. En abril, Arabia Saudí prometió apoyar la apelación de la ONU de 274 millones de dólares, pero no se ha recibido el dinero. En junio de 2015, la ONU inició un nuevo recurso de 1.6 mil millones de dólares para proporcionar asistencia humanitaria a 11.7 millones de personas. Sin embargo, hasta el 19 de agosto de 2015 sólo se había financiado el 18% de esto, lo que obligó a las agencias de la ONU a pedir prestados aproximadamente 160 millones de dólares a los fondos internacionales y a reducir sus operaciones.

Las conversaciones de paz mediadas por la ONU el mes pasado estaban orientadas a poner fin a la guerra entre los rebeldes Houthi y el gobierno del presidente al-Hadi. No obstante, las negociaciones finalizaron sin indicios de una resolución del conflicto. El enviado especial de la ONU, Ismail Ould Cheikh Ahmed, afirmó que las negociaciones se reanudarían el 14 de enero de 2016.

En marzo de 2016, UNICEF declaró que cada día 6 niños mueren o resultan heridos en Yemen como consecuencia del conflicto. Dada la magnitud de los combates, así como al hecho de que no hay señal de ninguna acción apropiada por parte de la Comunidad Internacional, la crisis humanitaria en Yemen sólo está destinada a empeorar, mientras que miles de niños ya han sido víctimas de este conflicto.

Escrita por: Priyanka Sinha & Claire Endberg

Revisado por: Hannah Brigit Maley

Traducido por: Ruth de Dios y Revisado por: Aída Carrazco

Fuente: humanium.org